España: vino y buen comer

Comer en España es uno de los ritos más agradables de la vida cotidiana. La variedad y riqueza de su gastronomía, así como el gusto del español por la cultura del plato y el mantel hacen que sea muy fácil encontrar, en las grandes ciudades o en las pequeñas aldeas rurales, un sitio donde comer bien.
La cocina española se distingue por utilizar tradicionalmente en la preparación de los alimentos el aceite de oliva como grasa vegetal y la manteca de cerdo como grasa animal, así como la gran variedad de frutas y verduras que tomó de la cultura árabe, y otros elementos como la papa y el tomate, llegados de América.
El norte es una región húmeda y lluviosa que otorga una gastronomía muy rica y variada, tanto en carnes como en pescados.
Asturias proporciona platos dignos de mención como la fabada (guiso de porotos y productos del cerdo), el queso y la sidra. Entre las particularidades de Galicia son dignos de mención las caldeiradas, el pulpo, los lácteos y la repostería. La cocina mediterránea se basa en la trilogía del trigo, el olivo y la vid, con otras aportaciones notables como las del arroz, las legumbres, el ajo, las verduras y hortalizas, el queso y el yogur, los pescados, carnes y huevos, y las frutas. Cocina tan variada como completa, que en los espacios naturales mediterráneos de España se interpreta con distintos matices y particularidades.
De gran personalidad y contraste es también la cocina valenciana, que conjuga los platos típicamente mediterráneos como pescados, verduras y frutas con los del interior como los potajes y guisos de carnes de caza y que tiene en el arroz su producto estrella.
Castilla y León pone sus bases en las legumbres: porotos, garbanzos y lentejas. El cerdo, que en la variedad ibérica es alimentada con bellota y castaña, es también básico en los productos típicos regionales, así como las carnes de caza. La dulcería tiene en yemas y hojaldres la expresión más refinada de la tradición árabe.El vino es un elemento fundamental en todas y cada una de las cocinas regionales de España. Entre ellas mencionaremos el vino de La Rioja, que por su aroma, sabor y cuerpo ha obtenido un lugar destacado internacionalmente. Otras denominaciones de origen muy apreciadas son las de la Ribera del Duero, el Penedés y La Mancha. El vino de Jerez es un vino andaluz de gran prestigio internacional, sobre todo en los países anglosajones –donde es conocido como sherry-, y que tiene distintas variedades (fino, manzanilla, amontillado, dulce y oloroso) capaces de satisfacer los diferentes gustos. El cava español o vino espumante tiene su principal centro de producción en la región catalana del Penedés, si bien se ha extendido en los últimos años a otras como Castilla.
La cocina austriaca permite a los visitantes degustar platos con una mezcla de culturas exclusiva. Ejemplo de ello es el pan checoslovaco, el “gulash” húngaro elaborado con carne, o la “vapcici”, un plato de albóndigas picantes de influencia serbia.
Algunos de los platos que el turista se puede encontrar y que merece la pena que pruebe son el “schnitzels”, un popular escalope de ternera, o de pollo, si bien en este caso habrá que pedir un “wienerbacklhendl”. Otro plato común en los menús es el “tafelspitz mit g´röste”, unas lonchas gruesas de carne que se hierven y se sirven con manzana, patatas gratinadas, y cómo no, salsa de rábanos picantes.